
En el análisis estructural, comprender correctamente el tipo de fuerzas que actúan sobre un elemento es un requisito básico para garantizar seguridad, funcionalidad y durabilidad. Entre todas las acciones internas que pueden presentarse en una estructura, la fuerza axial ocupa un lugar central debido a su presencia constante en elementos fundamentales como columnas, muros estructurales, pilotes, tirantes y barras. A pesar de su aparente simplicidad, la fuerza axial suele ser mal interpretada, especialmente cuando actúa de forma combinada con otros esfuerzos como la fuerza cortante o las fuerzas radiales.
Desde el punto de vista de la ingeniería civil, la fuerza axial representa una acción interna que se desarrolla cuando las cargas externas actúan alineadas con el eje longitudinal del elemento. Esta condición genera estados de compresión o tracción, dependiendo del sentido de la carga, y determina directamente la capacidad resistente del material. En estructuras de concreto armado, acero o madera, el diseño axial influye en la selección de secciones, cuantía de refuerzo y verificación de estabilidad global.

El problema surge cuando se utilizan términos como “fuerza radial”, “fuerza lateral” o “carga horizontal” de manera indistinta, generando confusión conceptual tanto en planos como en cálculos. Diferenciar correctamente entre fuerzas axiales y radiales, así como entender la interacción entre fuerza axial y cortante, no es solo una cuestión académica, sino una necesidad práctica para evitar errores de diseño y ejecución.
Este artículo desarrolla de manera técnica y estructurada la definición de fuerza axial, su comportamiento en distintos elementos, su diferencia con fuerzas radiales y cortantes, y su importancia dentro del análisis estructural. El objetivo no es memorizar conceptos, sino entender cómo y por qué actúan estas fuerzas en una edificación real.

Acero de Refuerzo: qué es, tipos y uso en el Sistema Constructivo LOSACERO

Tipos de apoyo en ingeniería estructural: clasificación y reacciones

Diseño de Estructuras de Acero con LRFD william T. Segui SOLUCIONARIO

Ventajas y Desventajas de las Estructuras de Acero

Diseño de Estructuras de Acero con LRFD William T. Segui

Diseño Sísmico y Pandeo de Columnas: Conceptos Fundamentales

Análisis Estructural 6ta Edición Aslam Kassimali

Análisis Estructural con Matrices Método de la Rigidez

Teoría y Cálculo de estructuras con Python
Fuerza axial: definición técnica
¿Qué es la Fuerza Axial?
La fuerza axial se define como aquella fuerza interna que actúa a lo largo del eje longitudinal de un elemento estructural, produciendo un estado de tracción o compresión uniforme sobre su sección transversal. Esta fuerza se genera cuando las cargas externas se aplican de manera alineada con dicho eje, sin producir excentricidad significativa. Desde el punto de vista mecánico, la fuerza axial es una de las solicitaciones básicas que se consideran en el análisis de barras y elementos lineales.
En términos prácticos, cuando una columna soporta el peso propio de la estructura y las cargas transmitidas por los niveles superiores, está sometida principalmente a fuerza axial de compresión. En cambio, un tirante metálico o un cable estructural trabaja bajo fuerza axial de tracción, resistiendo esfuerzos que tienden a alargar el elemento. En ambos casos, la característica común es que la fuerza se transmite de manera directa a lo largo del eje del elemento.
Un aspecto clave de la fuerza axial es que, cuando actúa de forma pura, no genera deformaciones angulares ni desplazamientos laterales, sino únicamente cambios en la longitud del elemento. Sin embargo, en la práctica estructural, rara vez se presenta una fuerza axial completamente pura, ya que suelen existir excentricidades, imperfecciones geométricas o combinaciones con otras acciones.
En el diseño estructural, la fuerza axial se expresa generalmente como N, y su signo permite diferenciar entre tracción y compresión. Esta distinción es fundamental porque los materiales estructurales no responden igual ante ambos estados. Por ejemplo, el concreto tiene alta resistencia a la compresión, pero muy baja resistencia a la tracción, lo que obliga al uso de acero de refuerzo.
Confundir la fuerza axial con fuerzas laterales o cortantes es un error común, especialmente en etapas tempranas de aprendizaje o en obra. Por ello, comprender su definición exacta es el primer paso para un análisis estructural correcto y coherente.
Tipos de fuerza axial en elementos estructurales
Desde el punto de vista estructural, la fuerza axial puede clasificarse principalmente en fuerza axial de compresión y fuerza axial de tracción, dependiendo del sentido de la carga y del efecto que produce sobre el elemento. Esta clasificación no es teórica, sino que tiene implicancias directas en el diseño, dimensionamiento y comportamiento del material.
Fuerza Axia de Compresión
La fuerza axial de compresión es la más común en edificaciones. Se presenta en columnas, muros estructurales, pilas de puentes y pilotes de cimentación. En este caso, la carga tiende a acortar el elemento, generando esfuerzos internos que pueden llevar al aplastamiento del material o, en elementos esbeltos, al fenómeno de pandeo. Por esta razón, el diseño de elementos comprimidos no solo considera la resistencia del material, sino también la estabilidad geométrica.
Fuerza Axia de Tracción
Por otro lado, la fuerza axial de tracción se manifiesta en elementos diseñados específicamente para resistir este tipo de esfuerzo, como cables, tensores, barras de arriostramiento o elementos metálicos de sistemas reticulados. En estos casos, la carga provoca un alargamiento del elemento y la falla ocurre generalmente por rotura del material cuando se supera su resistencia última a la tracción.
Un punto crítico es que muchos elementos estructurales trabajan bajo combinaciones de fuerza axial y otros esfuerzos, lo que exige verificar estados combinados de carga. Por ejemplo, una columna sometida a carga axial también puede experimentar momentos flectores debido a acciones sísmicas o viento.
Desde el diseño estructural, identificar correctamente el tipo de fuerza axial permite seleccionar el material adecuado, definir secciones eficientes y aplicar los criterios normativos correctos. Ignorar esta diferenciación conduce a sobredimensionamientos innecesarios o, peor aún, a fallas estructurales.
Tabla Comparativa: Fuerza Axial de Compresión vs. Fuerza Axial de Tracción
| Aspecto | Fuerza Axial de Compresión | Fuerza Axial de Tracción |
|---|---|---|
| Definición | Fuerza que actúa acortando el elemento estructural, empujando sus extremos uno hacia el otro | Fuerza que actúa alargando el elemento estructural, separando sus extremos |
| Elementos típicos | Columnas, muros estructurales, pilas de puentes, pilotes de cimentación | Cables, tensores, barras de arriostramiento, elementos metálicos de sistemas reticulados |
| Deformación característica | Acortamiento del elemento | Alargamiento del elemento |
| Esfuerzos internos generados | Esfuerzos de compresión que tienden a aplastar el material | Esfuerzos de tracción que tienden a estirar el material |
| Modos de falla principales | • Aplastamiento del material • Pandeo (en elementos esbeltos) | • Rotura del material cuando se supera la resistencia última a la tracción |
| Frecuencia en edificaciones | Muy común, es la carga predominante en estructuras verticales | Menos común, en elementos específicos de arriostramiento y estabilización |
| Consideraciones de diseño | • Resistencia del material • Estabilidad geométrica • Esbeltez del elemento | • Resistencia última del material • Área de sección transversal |
| Fenómenos críticos | Pandeo (inestabilidad elástica en elementos esbeltos) | Fluencia y rotura del material |
| Dependencia de la geometría | Alta (la esbeltez es crítica para el pandeo) | Baja (depende principalmente del área transversal) |
| Comportamiento hasta la falla | Puede fallar súbitamente por pandeo antes de alcanzar la resistencia del material | Falla progresiva con deformación plástica visible antes de la rotura |
Fuerza axial y radial: diferencias fundamentales
La diferencia entre fuerza axial y fuerza radial radica principalmente en la dirección de aplicación de la fuerza respecto al elemento. Mientras la fuerza axial actúa alineada con el eje longitudinal, la fuerza radial actúa de manera perpendicular o hacia el centro de un elemento, especialmente en componentes circulares o sistemas mecánicos.
¿Qué es la Fuerza Radial?
La fuerza radial es común en ejes rotatorios, rodamientos, tuberías presurizadas y elementos circulares, donde la carga se distribuye hacia el centro o desde el centro hacia el exterior. En estructuras civiles, este tipo de fuerza aparece, por ejemplo, en silos, tanques, tuberías enterradas o elementos sometidos a presión lateral uniforme.
Cuando se habla de fuerzas axiales y radiales, se hace referencia a la coexistencia de ambos tipos de acciones en un mismo elemento. Un ejemplo típico es un eje mecánico que transmite carga axial y, al mismo tiempo, soporta fuerzas radiales debido a su rotación o a cargas externas.

El error más frecuente es denominar “radial” a cualquier fuerza lateral. No toda fuerza perpendicular al eje es radial; el término radial tiene un significado geométrico específico, asociado a elementos circulares. En estructuras rectangulares, lo correcto es hablar de cargas laterales o fuerzas cortantes, no de fuerzas radiales.
Comprender esta diferencia evita errores conceptuales en el análisis y mejora la comunicación técnica entre ingenieros, proyectistas y ejecutores de obra.
Fuerza axial y fuerza cortante: cómo interactúan
La fuerza axial y la fuerza cortante son dos esfuerzos internos distintos, pero que con frecuencia actúan simultáneamente en los elementos estructurales. La fuerza axial actúa a lo largo del eje del elemento, mientras que la fuerza cortante actúa de manera transversal, tendiendo a deslizar una sección respecto a otra.
En una columna de edificación, por ejemplo, la carga vertical genera fuerza axial, mientras que una acción sísmica o de viento introduce fuerza cortante. Esta combinación es crítica, ya que la presencia de fuerza axial modifica el comportamiento del elemento frente al cortante, afectando su capacidad resistente y su modo de falla.
En concreto armado, la interacción entre fuerza axial y cortante influye directamente en la cuantía de estribos, el confinamiento del núcleo y el diseño de refuerzos longitudinales. Un aumento de la fuerza axial de compresión puede mejorar la resistencia al cortante hasta cierto punto, pero también puede generar fallas frágiles si no se controla adecuadamente.
Desde el análisis estructural, nunca deben evaluarse estas fuerzas de forma aislada cuando actúan en conjunto. Las normas estructurales establecen combinaciones de carga precisamente para capturar estos efectos simultáneos.
Confundir fuerza axial con fuerza cortante es un error grave que puede derivar en diseños inseguros. Cada una tiene un mecanismo de falla distinto y exige verificaciones específicas.
Importancia de la fuerza axial en el análisis estructural
La fuerza axial es uno de los parámetros fundamentales en el análisis y diseño estructural, ya que define el comportamiento básico de numerosos elementos portantes. Su correcta evaluación permite garantizar que la estructura cumpla con los criterios de seguridad, servicio y durabilidad durante toda su vida útil.
En el análisis estructural, la fuerza axial interviene en la verificación de estados límite últimos y de servicio, influyendo en deformaciones, fisuración y estabilidad global. En columnas y muros, la magnitud de la fuerza axial condiciona la capacidad resistente frente a otros esfuerzos combinados, como momento y cortante.
Desde el punto de vista constructivo, una mala interpretación de la fuerza axial puede llevar a errores en la ejecución, como secciones insuficientes, refuerzo mal distribuido o fallas prematuras. Por ello, su comprensión no es opcional, sino esencial para cualquier profesional involucrado en el diseño y construcción de edificaciones.